viernes, 15 de junio de 2012

PRIMER GRAN HALLAZGO

        PRIMER GRAN HALLAZGO

Un buen dia me propuse probar que para tener aventuras no se necesita salir del lugar donde se vive y la tarea estaba enfocada a niños y jóvenes como una forma de mantenerlos apartados de los vicios y las malas compañías.

En mi caso no tenía que dejar la zona urbana de Xalapa y como desde niño había escuchado de personas mayores las historias, leyendas y comentarios acerca de la supuesta presencia de numerosos túneles subterráneos que datan de la época virreinal y me dediqué durante varias semanas a cuestionar a familiares, parientes y amigos de la tercera edad acerca de tan misteriosas estructuras.

Iniciaba 1983 y alguien me dijo que en el traspatio del centro de salud "Dr. Gastón Melo", ubicado en la calle de Diego Leño, algunas gentes habían visto la entrada de un túnel artificial de piso empedrado y techo abovedado.

Después tuve acceso al primer plano de Xalapa que fué elaborado en 1776 por la Real Flota Española y que marca un canal que pasa exactamente bajo el sitio antes mencionado, finalizando en una vivienda de la actual calle de Santos Degollado que en esa época se constituía en el límite de la llamada Xalapa de las Ferias.

La escala del plano se hizo en toesas que era una medida de longitud francesa equivalente a poco menos de dos metros actuales y tuve que calcular la ubicación del legendario pasadizo con toda exactitud para no convertir su búsqueda en algo similar a encontrar una aguja en un pajar.

De esta forma y sin más implementos que una linterna con baterías nuevas unos meses después sin pedir permiso y entrando a hurtadillas por un corredor externo lateral, pudimos llegar al traspatio del centro de salud. Bajo la consignia de que: "si nos ven, lo más que pueden hacer es corrernos", procedimos a escabullirnos de vigilantes, recepcionistas, enfermeras y médicos: José Luis Yáñez García, Antonio Dorantes Candanedo, Máximo Hernández Pérez e Isabel Bonilla Hernández.

Enseguida nos percatamos de estar en un sitio completamente abandonado con mucha yerba, piedras y escombro por todas partes, pero casi al final del traspatio con direccion al sur de la ciudad, vimos a nivel del suelo una bajada confeccionada con rústicos escalones de piedra azulada.

La emoción nos embargó, nuestro corazón latía con mayor rapidez y de un paso queríamos llegar al pié de la entrada. Sin embargo en escasos segundos ya estábamos atisbando hacia adentro del túnel donde reinaba una completa obscuridad.

Con toda precaución bajamos escalón trás escalón y siete metros más abajo hicimos pie en el piso del antro, volteando hacia la entrada por la que habíamos descendido y que brillaba como un reflector porque la luz de un sol radiante penetraba casi en el mismo grado de inclinación de los empedrados escalones.

Después de acostumbrarnos a la obscuridad, encendimos las linternas y con todo orden iniciamos el recorrido, admirándonos la majestuosidad de la bóveda del túnel, construida con grandes piedras y reforzada con mezcla de arena y cal hidratada.

Sólo en libros de edificaciones españolas de la época de la colonia había visto este tipo de bóvedas y al recorrer el túnel notamos que en la pared derecha a dos metros de altura sobre el piso había una parte empotrada de la misma pared destinada a la colocación de antorchas para iluminar cada tramo del túnel.

La parte ahumada y ennegrecida de estas áreas de forma cúbica, parecía darnos la razón y así avanzamos más de cien metros en penumbras apenas razgadas por la débil luz de las linternas hasta que el antro torció casi en ángulo recto hacia la derecha y así pudimos ver la clasica luz al final del túnel.
Al acercarnos se percibia también un fuerte resplandor de color verde así como el sonido de una cascada que nos pareció todavía más extraño porque el túnel no conducía ninguna cantidad de agua.


Avanzamos más y observamos dos tubos de asbesto de unos 70 centímetros de diámetro que fueron canalizados a ambas paredes del túnel a metro y medio del piso y de los dos tubos salen aguas negras y malolientes, procedentes del sistema de drenaje de la zona centro de Xalapa.
Toda el agua cae en el último extremo del túnel por lo que ni una gota moja su interior sino que se precipita a manera de cascada en una barranca localizada en una vivienda con estacionamiento para automóviles de la calle Santos Degollado.


El agua mantiene el terreno mojado lo que hace crecer la vegetación exhuberante que desde el interior del centenario túnel se observa como un deslumbrante y verde resplandor.
Nos asomamos hacia el fondo de la barranca que en 1776 debió estar en el monte que rodeaba Xalapa. También tomamos varias fotografías y al emprender el regreso comprobé que el sitio subterráneo también cruza bajo viviendas de la calle de Diego Leño y vimos algunos ramales de menores dimensiones que se agregan al túnel principal cuyas dimensiones aproximadas son tres metros de ancho por cinco de alto y con piso en forma de "V".


Los ramales miden unos 30 metros de largo, su diámetro apenas se acerca a un metro y su piso está tapizado por guijarros y tepalcates, así como por pequeñas piedras.
Antes de salir tomamos diapositivas de las bóvedas de la entrada del túnel y procedimos a abandonar el lugar, cosa que hicimos sin que nadie se percatara de nuestra presencia pese a que era alrededor de la una de la tarde y a media semana.


Al otro dia, lo primero que hice fué visitar a mi amigo el ilustre historiador y entonces cronista de Xalapa, Profesor Davíd Ramírez Lavoignet quién para empezar me felicitó por el hallazgo y acto seguido expresó textualmente:


"Ese túnel debió ser una vía de escape y a la vez un escondite del Cuartel del Vecindario que estaba justo donde ahora se localiza el centro de salud "Dr. Gastón Melo" donde fusilaron a varios insurgentes ya que era un cuartel de las fuerzas realistas".
"Cuando estalló la Guerra de Independencia el cuartel ya era muy antiguo y ese túnel con forma abovedada debe ser de la misma época de acuerdo a las fotografías que usted me está mostrando ahora"


Sentí una gran satisfacción que la máxima autoridad en la materia diera fé de la antigûedad y autenticidad de nuestro hallazgo ya que el profesor también se había desempeñado mucho tiempo como director del Seminario de Historia de la Universidad Veracruzana.


Mayor alegría me invadió al saber que el objetivo de la investigación y exploración estaba cumplido: había encontrado una aventura emocionante y pletórica de adrenalina sin salir de mi ciudad.  ¡Esto valió la pena¡


Túnel hallado por José Luis Yáñez García bajo Xalapa, Veracruz, México.




Entrada del túnel ubicado en el centro de salud "Dr. Gastón Melo".





 Vista desde el interior del túnel del antiguo Cuartel del Vecindario.

      

Nótese la rústica construcción de tan histórico túnel xalapeño.



 

Dos tubos de aguas negras se canalizaron al final del antiguo túnel.



 

José Luis Yáñez García ha dedicado toda su vida a la aventura.











24 comentarios:

  1. QUE EMOCIÓN... TAMBIÉN EN PUEBLA HAY TÚNELES, PERO NO CONOZCO FOTOGRAFIAS DEL MISMO...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradezco su mensaje y me comentan que en Veracruz puerto hay uno de las Atarazanas a la catedral. De puebla no sabía, pero trataré de investigar las entradas y su ubicación. Saludos.

      Eliminar
    2. Hola buenos dias y perdon por la hora.
      No hay algun programa de apoyo para estos lugares y habra alguna forma de volverlos a frecuentar me gustaria saber que se puede hacer para recorrerlos

      Eliminar
    3. Esto depende de las autoridades competentes que permitan el acceso a los pasadizos descubiertos por su servidor. Un abrazo.

      Eliminar
  2. ¡Maravilloso, sencillamente!, ¿habría manera de darlo a la publicidad con el fin, no solo de un atractivo turístico, sino para aliviar los problemas del tráfico vehicular, es decir, creando PASOS PEATONALES desde el Parque Juárez, por Revolución y a otros puntos de esta preciosa ciudad donde nací hace 63 años y que sería de gran utilidad.

    Aprovecho este mensaje para saludarle y felicitarle, así como para preguntarle el objeto de los garitones que se encuentran en el callejón de Rojas, Lucio (junto al Pasaje Tanos, que son, aparentemente, los únicos que quedan de otros ya desaparecidos.

    Reitero mis congratulaciones,

    Atentamente,

    CARLOS ALEJANDLO VÁZQUEZ GUTIÉRREZ,
    MÉXICO, D. F
    www.ancaxalapa@hotmail.com
    www.xallapam@gmail.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado señor Carlos agradezco sus conceptos y le comento que los tuneles son angostos como de un solo carril porque cuando se construyeron sólo había carretas. Respecto a los garitones me comentaron que antes de la Guerra de Independencia había siete en Xalapa y que ahora sólo queda el del Callejón de Rojas.
      Eran para defender a la Xalapa realista de una sublevación posible por lo que poseen troneras de las que era posible disparar armas de fuego. Hay otro similar en el cerro de Macuiltépetl cerca del mirador que se utilizó durante la Intervención Francesa de 1862.
      Le envío un afectuoso saludo y un abrazo, quedando a sus ´rdenes para recibir cualquier otro comentario. Gracias. José Luis Yáñez García.

      Eliminar
  3. comentan que la catedral de Xalapa le falta una torre y campanario porque el peso que abajo de ella pasa un túnel es sierto o es mentira.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es mi estimado amigo Alfonso, cuando se i ntentó levantar la segunda torre los constructores encontraron un túnel natural de naturaleza volcánica que sube por todo Revolución con dirección al Macuiltépetl pero los sacerdotes por miedo a que la segunda torre no soportara el peso, decidieron dejarla inconclusa.
      Testimonio de ello me dio el sacerdote Agustín Fuentes que incluso vivía en la Catedral. Asimismo la doctora en arte Ludivina Gutiérrez hace mención de este tunel en su libro "Monumentos coloniales de Xalapa" en la que describe los estilos de las iglesias más antiguas de la ciudad.
      Sin embargo de la Catedral al interior del túnel no hay accesos por lo que no lo pude fotografiar pero un sector pasa bajo conocida farmacia de la Plazuela del Carbón. Un abrazo.

      Eliminar
  4. ME ENCANTAN ESTA CLASE DE HISTORIAS, PERO ME ENCANTARÍA QUE SE PUDIERA GESTIONAR LA EXPLORACIÓN DE ALGUNOS DE LOS TÚNELES, ¿CREE QUE EN LA ACTUALIDAD SEA POSIBLE EXPLORAR ALGUNO DE ELLOS?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Ana Patricia claro que los túneles existen y la autorización para ser visitados correría a cargo de autoridades municipales competentes o de particulares bajo cuyas viviendas corren tramos de estos pasadizos como ocurre en el Callejón del Infiernillo, Salonio y Juan Alvarez.
      A otro se accesa por la calle de Poeta Jesús Díaz y de este tengo fotos y una es la que finaliza el blog donde voy subiendo una escalera con linterna en mano. Un abrazo y gracias por tu comentario.

      Eliminar
  5. Mucha gente duda que existan estos túneles y empece a dudar de su existencia gracias a su investigación sabemos que si los hay, felicidades

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mary Pily: Claro que los túneles siguen bajo Xalapa y seguido me dan informes de otros que se localizan en el primer cuadro, incluyendo calles como Juárez, Xalapeños Ilustres, Ursulo Galván y Sayago así como 20 de Noviembre Oriente y Pípila.
      Otra caverna semejante a la de la Orquídea se ubica en el patio de una vivienda de la calle de Justino Sarmiento y es tan grande como la iglesia del Beaterio pero con la remodelación de la calle no sé en qué casa se encuentre porque cuando penetré la calle estaba plagada de lotes baldíos. Un abrazo.

      Eliminar
  6. Felicidades Jose Luís, este material es invaluable para la sociedad Xalapeña, estarías dispuesto a dar una entrevista?
    Saludos
    atte.
    Antonio Morales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Antonio Morales, claro que me gustaria ser entrevistado para dar mayores detalles de mis hallazgos. Contácteme al 8105979 para ponernos de acuerdo.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Excelente crónica, yo en lo personal también conozco algunos de los túneles, el de Poeta Jesús Diaz, el del edificio sindical junto a la parroquia del centro en Zaragoza y los restos del acceso en el último nivel subterráneo del estacionamiento bajo el pasaje revolución, todo esto en los 90. Su existencia no es un secreto, simplemente que aunque su origen haya tenido fines muy distintos, ya sea como dicen las historias y leyendas, que fueron usados por los monjes del antiguo monasterio de san Francisco, o por insurgentes y en su momento revolucionarios, al día de hoy cumplen un fin práctico que es precisamente la conducción de las aguas pluviales y en el peor de los casos de las aguas residuales, aunque en estos últimos casi siempre hay tubos por las que se conducen. Mis accesos los realice a través de entradas en predios particulares, las cuales bien señalas, tienen escalones y puertas, que más que para entrar a ellos, creo están para evitar que alguien salga por ellos, pues éstos dan a interiores de propiedad privadas.

    Quizas el uso pluvial y residual actual nunca permita un uso turístico de los mismos o vial al poder utilizarlos como pasos a desnivel , pero de que no son leyenda, no lo son.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Rafael, agradezco los informes que usted da a conocer en su comentario. Considero que bajo Xalapa debe haber muchos túneles mas en espera de ser descubiertos por las nuevas generaciones. Un abrazo.

      Eliminar
  8. No tengo mas que agradecer por compartir su pasión con todos, ah sido un viaje en el tiempo y en un mapa mental al leer estas crónicas de mi ciudad, es fascinante y me deja muy intrigado, ojala Xalapa mostrara más esa cara histórica y de geografía tan singular, en lugar de mostrarse tan comercial y de una supuesta cultura de población flotante. Gracias Jose.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo César: tomando en cuenta que Xalapa fué fundada en 1313 es fácil suponer que cada generación de xalapeños dejó testimonios de su paso por ésta capital. Gracias por su comentario.
      Un abrazo.

      Eliminar
  9. Saludos, llegan a mi mente aires frescos de nostalgia con tus relatos de lo que nosotros tomábamos como aventuras o travesuras de chiquillos.me siento orgullosos de haber nacido en una ciudad con mucha tradición y leyendas como Xalapa, ciudad rodeada de montañas azules y noches estrelladas.Mis datos: Guillermo: trabajé como corrector de estilo a finales de los 70s en el Diario de Xalapa junto con el Prof. Ramiírez y don Ramiro.Fui socorrista de la Cruz Roja junto con Jorge Mario, Jorge Gloría, Saúl, Hugo.Me gustaba aprovechar cualquier ocasión para subir al Cofre de Perote, pero subiendo por Xico, Rusia, la Cueva y la Laguna del Cofre.Me prestabas crampones artesanales y cuerdas para subir al Pico de Orizaba por la cara Norte sin tanta tecnología como ahora, sino con decisión y valor junto con los Canchola de Tlalchichuca. Recuerdo cuando apurabas a Pitalua porque los Fax no llegaban a tiempo para tus notas. Convivimos con Pepe Valencia, Cadena Mathey, Rosa elvira Vargas, don Herminio Ortíz, el Prof. Cortés, etc. Eras reportero de deportes junto con Hugo, un luchador rudo. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi estimado Pineda: Claro que me acuerdo de ti y tienes mucha razón. En esa epoca la audacia era mas importante que la tecnología de punta que hay ahora, como piolets ajustables, crampones automáticos y cuerdas de perlón, porque antes eran implementos hechizos que no siempre se conseguían. Pero esto daba mayor crédito a nuestras victorias montañeras. Un abrazo.

      Eliminar
  10. Simplemente impresionante! Gracias por darnos s conocer tan extraordinario hallazgo, saludos.

    ResponderEliminar
  11. Gracias por la contestación, fíjate que hace dos años fui con mi hijo Guillermo al Pico para que se entretuviera por segunda ocasión haciendo la proeza y nos tocó platicar con don Joaquín Canchola y nos recuerda cuando solamente íbamos con sweaters de lana, pantalones de mezclilla, jorongos, guantes de lana y crampones hechizos. Me dijo que esa épocas le gustaban más ya que era más laborioso subir y no como ahora que se llega en camioneta. Actualmente el arrenda servicios para llevarte hasta el refugio. eso es bueno para él. Tiene un libro bien valioso que me enseñó. tiene buenos recuerdos. Saludos fraternos. bien porque te llevaste con mis compañeros de la Cruz Roja. Era la época de mediados de los 70s.

    ResponderEliminar
  12. puedo decir que soy del mismo espiritu de aventura y es grandioso que en nuestra cuidad exista tanta historia .. gran trabajo el de usted

    ResponderEliminar
  13. Yo se de uno que esta en la calle de Azueta donde se encuentra actualmente la Universidad Ives, esta clausurado, pero al estar dentro encontre que estaba hecho con vigas de piedra azul.

    ResponderEliminar